- Astorga
- Al peregrino
- Paisaje castellano
- Fin de la meseta
- Iglesia Rabanal del Camino
- Albergue Gaucelmo
El día 18 de Junio después del trabajo salí hacia Astorga en bus. Estaba bastante nerviosa y nada más llegar ya tuve el primer aviso de lo que me podría pasar a lo largo del camino: me perdí :S. Por suerte al final pude llegar bien al hostal que había reservado, que aunque no era gran cosa al menos me ofrecía una cama para descansar.
El día siguiente (19) me desperté sobre las 6 de la mañana, para ir acostumbrando al cuerpo a los horarios de los caminantes. Antes de salir de Astorga me desvié un poco del camino para tomar fotos de un palacio precioso que hay en el centro de la ciudad. Es una lástima que no pudiera recorrer más Astorga, pero tampoco era plan de ir añadiendo km a la primer etapa del Camino, así que después de una vuelta cogí el camino hacia Rabanal.
El Camino está lleno de pueblos pequeños y muy bonitos, cada uno con su iglesia o capilla, como la del Ecce Hommo a la salida de Astorga. El paisaje durante esa etapa discurrió por sendas muy bien señalizadas que atravesaban un paisaje llano y sin apenas árboles, típicamente castellano.
Uno de mis peores temores (el de perderme) se esfumó rápido cuando vi que había más peregrinos en el camino. A pesar de todo, ese día caminé sola, lo cual era una novedad para mi. No es habitual recorrer 22 km sin hablar con nadie y sólo concentrada en tus cosas, pero fue una experiencia interesante. Ese día no pude evitar correr más de lo necesario y “competir” con el resto, pero bueno tenía que pagar la novatada. El camino fue un poco duro por el calor, por la falta de costumbre, por la novedad y por la mochila. Mis pobres piernas todavía no estaban acostumbradas, pero por suerte pude llegar a Rabanal sin ampollas
Rabanal del Camino es un pueblo muy pequeño, que prácticamente se distribuye en una calle principal y unas cuantas más perpendiculares. Nada más entrar ya se empieza a ver albergues a los lados del camino, y peregrinos sentados a la puerta y descansando. Aunque la tentación de para a esas alturas era grande, decidí seguir un poco más hasta que encontré el albergue de la congregación inglesa St. James justo detrás de la iglesia. Mientras mi mochila hacía cola por mi, fui a dar una vuelta y me puse a hablar con dos chicas australianas (madre e hija) que habían venido a España sólo para hacer el camino. Me sorprendió bastante que fuera tan conocido en el resto del mundo, pero al cabo de unas horas cuando vino más gente me di cuenta de que yo era la única española.
El albergue Gaucelmo está muy bien y los hospitaleros son muy agradables. Eso sí, tratándose de una congregación inglesa sólo hablan inglés, aunque se harán entender si lo necesitan. Nada más entrar nos ofrecieron un vaso de agua fresca, nos sellaron y nos enseñaron la habitación. Por la tarde sacaron té con pastas en el patio y pasamos un buen rato hablando, tocando la guitarra y cantando. Fue muy interesante porque había gente de México (Manolo), Italia (Anna y Paola), Alemania (Remo, Andreas y Marcos), Inglaterra (Michael), EEUU(Reed y Gabriel), Australia, Canadá y … la Vall d’Uixó(Pedro)! Para mi ha sido sin duda el mejor albergue de mi camino.
En la iglesia situada justo enfrente del albergue se celebró una bendición del peregrino, donde se leyó en muchas lenguas diferentes y pudimos escuchar a los monjes benedictinos cantar gregoriano.








amb una quantitat increïble de gent que anava a fer el mateix recorregut que nosaltres. Després de fer grups per idiomes (castellà, anglès i alemany) descobrirem que la meitat dels nostres companys de ruta eren valencians/castellonencs…de fet Sònia es trobà a gent coneguda de Benicarló! El món és un mocador… 
la pau.
entrar dins. El que sorprèn quan entres és que el piso no és pla si no que es va enfonsant a mesura que t’endinses. Els blocs també van creixent. La sensació que dóna creuar aquest lloc no és fàcilment descriptible, però no és agradable. És com una sensació d’agobio, d’inquietut. Molt recomanable si visiteu Berlín, simplement creueu-ho i ho entendreu. Per el que ens van contar, l’arquitecte es va negar a explicar la seua obra i recomanava que la gent la creuara per a entendre-la. Ací teniu un link per si voleu més informació. 



